Replantar un abeto navideño en el entorno natural no sólo incumple normativa estatal vigente en la Ley de Montes y la Ley de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestre. Además, se recuerda que cualquier plantación en los bosques regionales requiere una autorización específica, especialmente en los espacios naturales protegidos.
Generalmente en Navidad se utiliza como decoración el abeto de la variedad Abies alba, autóctona en el extremo norte de la Península Ibérica, por lo que su introducción en otra zona afectaría a la flora local. Una alternativa para que los árboles tengan una segunda vida es contactar con los ayuntamientos de cada localidad, ya que la mayoría presta un servicio de recogida. De este modo, pueden ubicarlos en parques o jardines y, si están en buen estado y cuentan con cepellón, pueden crecer fácilmente en esos lugares sin poner en riesgo la biodiversidad vegetal.
“En caso de querer insertarlos en un jardín particular, hay que tener en cuenta que pueden alcanzar un gran tamaño, por lo que las raíces necesitan bastante espacio alrededor para desarrollarse. Además, necesitan mucha humedad y una ubicación adecuada, que evite la exposición directa a la luz del sol”, recuerdan desde el Gobierno regional. También podría plantarse en una maceta, en caso de ejemplares de pequeño tamaño.
Si se opta por eliminar el abeto deteriorado, este debe ser depositado en un punto limpio, donde será transformado en abono natural. Hay que recordar que no puede quemarse de forma particular por estar considerado residuo doméstico.
El Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid tiene entre sus funciones la vigilancia y la protección del medio natural, así como la información a los ciudadanos sobre su uso, disfrute y conservación. En caso de tener dudas o detectarse incidencias que puedan afectar a la biodiversidad, se puede dar un aviso mediante una llamada al teléfono gratuito 900 181 628.