La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado una nueva línea de ayudas, dotada con un millón de euros, para que propietarios de parcelas próximas a áreas forestales sustituyan las plantas arizónicas de los cerramientos por otras variedades más resistentes en caso de incendio. "La experiencia nos ha enseñado que las arizónicas y otras especies resinosas para cerrar parcelas propagan el fuego", ha explicado la presidenta, por lo que esta medida se adopta para favorecer la seguridad de las viviendas y reducir los riesgos de propagación.
Madrid, primera región en prohibir las arizónicas junto a zonas forestales
La jefa del Ejecutivo autonómico ha avanzado también cambios en la Ley Forestal y de Protección de la Naturaleza, para "la prohibición de la plantación de arizónicas y especies resinosas en zonas de interfaz urbano-forestal, en una franja de 400 metros". Así, la Comunidad de Madrid será la primera región en adoptar esta medida, que pretende también reforzar el papel de los montes madrileños como lugares esenciales para la conservación de la biodiversidad, la fijación de carbono, la protección del suelo y la regulación del ciclo del agua.
Las arizónicas, un peligro en caso de incendio
Las arizónicas son un tipo de plantas coníferas que suelen ser las más utilizadas en jardines, por su rápido crecimiento y su valor ornamental. Sin embargo, contienen resinas y ramas secas, lo que favorece una combustión rápida e intensa, convirtiéndolas en un elemento altamente inflamable.
Por ello, y debido al alto peligro que suponen para la vivienda ante un fuego, la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 (ASEM112) ha desarrollado durante el verano una campaña informativa con el objetivo de concienciar a la población sobre el peligro que supone este tipo de vegetación.