La alcaldesa de Torrelodones, Almudena Negro, y la directora gerente del IMIDRA, Mónica Martínez, han firmado un convenio para dar una segunda vida a los residuos orgánicos generados en los comedores escolares del municipio. El acuerdo se suscribió en el colegio público Nuestra Señora de Lourdes, un centro con larga trayectoria en materia de reciclaje.
En concreto, el convenio se centra en la valoración del bioRSU (fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos) generado en los comedores escolares, que será separado de forma hiperselectiva por el Ayuntamiento, trasladado a la planta piloto de compostaje de El Encín, en Alcalá de Henares, y transformado mediante procesos de investigación y compostaje en un recurso útil para la agricultura y la mejora de los suelos.
De residuo a recurso: economía circular en los colegios
La alcaldesa ha subrayado que lo que hasta hace poco se consideraba simplemente un residuo se convierte hoy en una oportunidad, y ha destacado que el proyecto demuestra que los residuos no tienen por qué acabar en un vertedero, sino que pueden volver a incorporarse al ciclo natural y generar valor ambiental, económico y social.
Los alumnos del colegio Nuestra Señora de Lourdes ya participan en la iniciativa depositando los restos de sus alimentos en pequeñas papeleras que van al contenedor marrón, aprendiendo desde pequeños que cada gesto cuenta.
La dimensión científica: el proyecto REALIMENTA2
El convenio tiene también una importante dimensión científica. A través del proyecto REALIMENTA2, el IMIDRA investigará y perfeccionará sistemas innovadores de tratamiento de biorresiduos, evaluando sus beneficios ambientales y agronómicos y contribuyendo al avance de la Comunidad de Madrid en materia de economía circular.
La directora gerente del IMIDRA, Mónica Martínez, ha destacado que el Instituto quiere poner su trayectoria investigadora al servicio de la sociedad, y ha subrayado la necesidad de que estos proyectos se implementen en la realidad del día a día, separando la materia orgánica para que vuelva a los suelos y permita una fertilización más económica.