El año pasado ya hicimos un seguimiento de este importante Festival para nuestra comarca, que parecía resurgir de una crisis profunda. Haciendo repaso de su convulsa e ilustre historia, aquella crónica acababa diciendo que todavía le faltaba “terminar de definir un proyecto que llegó a “competir” con otros festivales de gran calado como el de S.Sebastian (Jazzaldía-1966) o el de Vitoria-Gasteiz (1977)”. Pues bien, todavía falta mucho por hacer, si es que se quiere llegar a metas parecidas, aunque SÍ es perceptible la mejora en la organización. ¿Seguimos… trabajando en ello?