La concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Torrelodones ha decidido prorrogar la concesión de los huertos urbanos hasta el 31 de diciembre, fecha en la que se prevé que finalice el actual acuerdo. Esta medida, han explicado desde el Ejecutivo, esponde a la necesidad de reevaluar la ubicación de algunas parcelas municipales, las cuales están actualmente situadas cerca de viviendas.
Según han adelantado, el Consistorio está considerando trasladar estas concesiones a áreas más alejadas del núcleo urbano, con el objetivo de satisfacer tanto las demandas de los usuarios de los huertos como las preocupaciones de los residentes cercanos. La intención es crear un entorno "más armónico" y evitar conflictos entre ambas partes.
El concejal de Medio Ambiente, Javier Tato, ha explicado que con estea nuncio se ha querido "aclarar rumores" que sugerían la finalización inminente de estas concesiones, reafirmando así el compromiso del Ayuntamiento con esta iniciativa.
Críticas de la oposición
La situación y el futuro de los huertos urbanos ha despertado las suspicacias de la oposición en los últimos días. El PSOE de Torrelodones ha recordado que la puesta en marcha de los huertos municipales supuso una inversión pública de más de 125.000 euros en 2013 para acondicionar este espacio, que actualmente cuenta con 72 parcelas cultivadas por familias, jóvenes, personas mayores y la Asociación de Hortelanos.
“Ahora, cuando toca renovar la concesión, nos encontramos con que el PP ‘estudia’ trasladar los huertos a otras parcelas, poniendo en riesgo tanto la inversión realizada como la red comunitaria que se ha construido durante todos estos años”, advierte su portavoz municipal, Víctor Ibáñez.
Desde el PSOE denuncian que el anuncio se ha realizado sin información clara para los usuarios ni para el conjunto de los vecinos. “El Partido Popular habla de traslado, pero no concreta ni el lugar, ni las condiciones, ni el futuro del espacio actual”, subrayan. Además, los socialistas recuerdan que el suelo donde se ubican los huertos tiene la calificación de zona verde, lo que limita sus posibles usos y obliga a preservar su carácter como espacio público.
“Estamos ante una decisión arbitraria que pone en riesgo un proyecto que funciona. El Partido Popular no puede cerrar los huertos urbanos sin explicar ni el porqué ni el para qué”, afirma Ibáñez, que ha exigido “transparencia total” sobre los motivos de esta decisión y garantías sobre el futuro tanto de los huertos y del terreno que ocupan actualmente.