Iraide Rodríguez, atleta en silla de ruedas, ha encontrado en el deporte su pasión. Convocada para los Juegos Paralímpicos de Milán-Cortina 2026, en los que debuta el 12 de marzo, destaca en esquí y otras disciplinas. Su disciplina y entrenamiento la preparan para competir y representar a su comunidad con orgullo.
Iraide Rodríguez no conoce los límites. Vecina de Guadarrama y muy ligada a Collado Villalba, está en silla de ruedas desde sus primeras 24 horas de vida debido a una lesión medular y ha convertido el deporte en su lenguaje universal. Lo que empezó como terapia en la piscina a los tres años, derivó en una curiosidad insaciable por el triatlón, la apnea, el tenis y el pádel, hasta encontrar su verdadera pasión: la velocidad sobre la nieve y la bicicleta.
Convocada para los Juegos Paralímpicos de Milán-Cortina 2026
Aunque su mirada estaba puesta en la cita de 2030, el talento de Iraide ha dinamitado los plazos. Tras una llamada inesperada de su entrenadora y la confirmación oficial del Comité Paralímpico, la joven se prepara para competir en los Juegos de Milán los días 12 y 14 de marzo por la mañana.
“No me lo esperaba todavía, pero voy con toda la ilusión del mundo”, confiesa la atleta, que ya sabe lo que es subir al podio internacional tras sus recientes éxitos (segunda y tercera posición) en las carreras de Eslovaquia y Austria, además de haberse coronado Campeona de España de Slalom.
Entrenamiento entre la nieve y Guadarrama
El éxito de Iraide no es fruto del azar, sino de una disciplina de hierro dividida en dos mundos. En la temporada de invierno está en La Molina, donde de diciembre a marzo vive concentrada con el equipo de Promesas Paralímpicas. Su rutina es estricta: cuatro horas de entrenamiento intensivo sobre el esquí cada mañana y tardes dedicadas al Bachillerato Internacional a distancia.
El resto del año está en casa, en Guadarrama, donde cambia los esquís por la preparación física diaria. Sin embargo, la nieve nunca queda lejos; en junio viaja a Francia y en agosto a Alemania para seguir tecnificando su técnica en glaciares y túneles de nieve.
Una deportista que representa a toda la Sierra
Tras unos días de puesta a punto en la estación italiana de Pozza, Iraide llega a la cita olímpica en un estado de forma óptimo. Representa no solo a la Sierra, sino a una nueva generación de deportistas que entienden la discapacidad como una circunstancia y no como un freno.