Torrearte “deshace” el escenario
miércoles 23 de abril de 2014, 12:06h
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De soberbia hay que calificar la obra “Hay que deshacer la casa” que puso en escena la compañía Torrearte el pasado 9 de mayo en el Teatro Bulevar. Bajo la dirección de Carlos Arias, las dos actrices protagonistas lograron llevar al público de la mano durante las dos horas que duró la representación, trasportándonos emocionados hasta las lágrimas (y no es una metáfora: no fueron pocos los que sacaron, disimuladamente, los pañuelos de papel para enjuagarse los ojos). Brillante la actuación de Carmen Bravo, con un papel dramático, potente, con una pizca de ironía, ternura y mucho sentimiento, en el que supo meterse como la más profesional de las actrices. A la par estuvo la co-protagonista Lorena del Amo, en su interpretación de una mujer aparentemente moderna y liberada, pero con las mismas ataduras morales que su hermana. Esta obra de Sebastián Junyent (de 1938) narra la historia de dos hermanas que se reúnen después de veinte años de separación, a propósito del reparto de la herencia familiar, que les lleva a que afloren recuerdos, frustraciones y sueños, con una puesta en escena y un guión dinámico que sólo pierde intensidad quizá durante unos breves momentos, para arremeter de nuevo con más fuerza. Resulta increíble que, con sólo dos actrices y un escenario, la obra pueda tener tanto gancho y sea capaz de mantener el interés a lo largo de toda la representación. Destacable también la labor de escenografía e iluminación, dando el efecto del paso del día sobre el mismo escenario gracias al sabio juego de luces, incluyendo el intenso soliloquio de Carmen Bravo a la luz (aparente) de las velas. Hasta tres veces tuvieron que salir a saludar las actrices ante los aplausos del público. Bravo.