Elecciones 2007
Análisis completo
miércoles 23 de abril de 2014, 12:06h
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Una vez pasadas las Elecciones Municipales, “ViveTorre” ha querido conocer cuál es la opinión de los candidatos, que han pedido el voto a los ciudadanos, acerca de los resultados; cómo valoran hechos como la mayoría absoluta de los populares y la irrupción de Vecinos por Torrelodones, así como el adiós como grupo municipal de Izquierda Unida y la aparición de AcTÚa; cómo va a ser la oposición y qué opinan sobre lo que nos acaba de anunciar el alcalde Galbeño para la nueva legislatura. En estas elecciones tampoco han faltado las luchas abiertas entre grupos y personas y, desde luego, es innegable que los protagonistas han sido los Vecinos de Elena Biurrun, que a punto han estado de conseguir el vuelco municipal que pretendían, aunque hay quienes piensan que han disgregado los votos de la izquierda que hubieran quitado la mayoría absoluta al PP.
“Lo cierto es que estamos muy contentos por el apoyo de 2.367 vecinos – dice Biurrun. Es una responsabilidad y un honor”. Esta postura cordial no ha sido la tónica del resto de grupos hacia Vecinos, que ha sido visto como un grupo “desestabilizador” del statu quo municipal por el resto de candidatos y partidos históricos. Bidart, candidato del PSOE, dice que Vecinos “ha tenido acceso a medios como Onda Cero, Antena 3, Tele 5, TVE,… donde los partidos locales nunca pueden llegar y con mensajes muy parecidos a los de las opciones progresistas. Nadie sabe quién es Elena Biurrun, pero sí se conoce a otros personajes de su lista”. Sin embargo, a la afectada no le importa reconocer esta ventaja: “Es verdad que nosotros tenemos gente muy reconocida en su trabajo de cara al público. Juan Luis Cano y Toni Cantó han puesto lo que han podido y han trabajado como leones, pero también hay otros muchos, que nos han dado acceso a la universidad y a otros foros. Tampoco nosotros hemos tenido banderolas por las calles, pero lo importante es que en Torrelodones ya saben quién es Elena Biurrun y sabrán cuál es el trabajo que va a hacer el grupo”.
Vecinos, la incógnita “antisistema”
El alcalde Galbeño llama a Vecinos grupo “antisistema” y, sin duda, lo han sido. Quizá ése sea el atractivo de esta nueva formación rebelde, que ha explicado muy poco de su programa, pero que ha llegado en tiempo récord como nadie ha conseguido. Miguel Mur critica la imposibilidad de pactos previos con Vecinos: “Nosotros queríamos hablar del ‘día después’ y ellos no querían; imposible avanzar por ahí, pero no pueden mantener esa actitud beligerante con todos los demás. Son muy poco autocríticos y muy autosuficientes. Hay que bajar ese tono. Cuando se topen con la realidad no podrán seguir diciendo ‘no somos políticos’. Eso puede derivar en una actitud hasta antidemocrática. Tienen la responsabilidad de capitanear la oposición y los demás no sabemos qué camino van a tomar”. De similar opinión es Esmeralda Gonzalvo, de IU, quien afirma que “es una incongruencia criticar a los partidos y constituirse en uno. Ellos no llevaban propuestas, sino protestas, y eso ha calado. No tienen proyecto para el pueblo y eso tendrá sus consecuencias. Es una candidatura de puro marketing y vamos a exigirles desde fuera en el mismo grado que ellos nos exigían a nosotros, y veremos qué hacen”. Biurrun se defiende diciendo que, en efecto, “nos negamos a perder el tiempo en negociar y definir quién iba a ser alcalde y quién teniente alcalde. Nuestro proyecto pasaba antes por las urnas”. Amparados en la independencia del que aún no se ha comprometido a nada, lo cierto es que su falta de definición ha sido una constante en su campaña. “No van a poder catalogarnos y eso los intranquiliza, pero vamos a apoyar todas las propuestas que sean buenas para el pueblo, vengan de quien vengan”.
No obstante, PSOE, AcTÚa e IU coinciden en señalar que el fenómeno de Vecinos ha sido el resultado de una política insatisfactoria del Partido Popular, mientras que ellos no han sido capaces de transmitir un mensaje que ilusione. Las tres formaciones piensan que la aparición de Vecinos ha sido contraproducente porque si no hubieran acudido a la cita electoral, el PP de Galbeño hubiera perdido la mayoría absoluta. Y, en vista de los resultados, la formación “independiente” de Biurrun ha restado poco al voto popular y mucho a la izquierda, en especial al PSOE.
IU versus AcTÚa
La marcha de Miguel Mur del grupo de IU ha culminado con el desalojo del despacho de estos últimos. El número de votantes decía que la izquierda en Torrelodones era escasa, pero ahora también es obvio que está muy mal avenida. Esmeralda Gonzalvo, dedica sus últimas declaraciones desde su mesa del Ayuntamiento a Miguel Mur: “AcTÚa ha sido avalado por simpatizantes del PP porque sabían que dividiendo el voto de izquierda iban a salir beneficiados. Mur intentó ser concejal por otros grupos para defender sus intereses particulares y cuando no pudo, creó AcTÚa. Cambió de chaqueta por una ambición personalista. Ahora, Mur ya no defiende los valores de la izquierda y se dice que es ‘el concejal número 10’ del PP. Ya se está hablando de cómo el PP va a pagar sus servicios”. Aun así, Mur no se achica: “Si soy el concejal número 10 del PP ya se verá y, desde luego, es verdad que tengo muchísimo interés personal porque he dedicado toda mi vida a mi pueblo. Y si hablamos de personalismos, yo no he salido en banderolas de metro y medio; hemos hecho foto de grupo”. Las acusaciones de Esmeralda Gonzalvo contra Mur hablan de “minar” el trabajo de IU desde el puro “boqueo económico, porque hasta enero ha tenido el dinero de nuestro Grupo Municipal pese a no ser ya concejal y habérsele exigido que lo devolviera”.
Acusaciones aparte, lo que no cabe duda es que Miguel Mur ha restado votantes a IU y esto ha hecho que, por la Ley Dont, ese concejal decisivo se decantara al final por el PP, dándole la mayoría absoluta. “Pero AcTÚa es distinto de IU –dice Mur-. Somos más intelectuales; hemos aglutinado a gente que no era de IU”. Pero, ¿desde cuándo se viene gestando este resultado cainita en la izquierda? Según Mur, “la crisis es previa a 2003 por una actitud personalista. Fuimos los últimos en salirnos porque un grupo pequeño impedía el trabajo. IU ya no servía como instrumento para arreglar los problemas de Torrelodones, pero nadie pensaba que IU no llegaría al 5 por ciento de los votos”. El socialista Juan D.Bidart, desde fuera de este rifi rafe opina que “IU ha pagado el precio de unas disputas internas y eso se paga caro, porque lo que ha sido su trabajo había sido bueno”.
La izquierda retrocede
Especialmente significativo ha sido el retroceso de los socialistas después de abanderar la lucha política y, en concreto, la polémica del AHN. Su mensaje no ha calado suficientemente bien como para obtener más allá de los más que discretos resultados, como reconoce el propio candidato, quien lleva más allá su análisis: “La dispersión de grupos de la izquierda ha beneficiado al PP”, al tiempo que viene a reconocer lo poco favorable de haber tenido a un Simancas en claro retroceso “y otros asuntos –reconoce Bidart- como el debate abierto a nivel nacional en lugar de hablar de políticas municipales, por ejemplo, el desgaste en la política antiterrorista”. Mur también apunta a “un cierto desgate de Zapatero”. Error o acierto, el hecho es que si De Juana está o no en la cárcel acaba influyendo en cómo va a gestionarse la saturación del polideportivo de Torre. ¿Absurdo? Tal vez, pero cierto.
Para Elena Biurrun la descapitalización de votantes de la izquierda es obvia, pero también por parte del PP: “El PSOE ha perdido 200 votos, pero el PP no crece cuando en el resto de la Comunidad ha arrasado por el efecto de Esperanza Aguirre. Los grandes partidos no han sabido capitalizar el voto independiente que, mal que les pese, era determinante”. Según Gonzalvo, “Torre es conservador, pero en todo hay grados y aquí está la derecha más reaccionaria. Éste no es un pueblo moderno en cuanto a tener servicios, dotaciones, etc. pero tampoco se respetan los valores tradicionales de lo que siempre fue Torrelodones”.
Todos contra Galbeño
Los grupos de oposición deberán dejar atrás sus disputas y superar la sensación de fracaso que tienen por no haber podido abolir el ‘absolutismo’ de Carlos Galbeño. El reestrenado alcalde sabe que políticamente tiene asegurado su puesto, pero socialmente su proyecto puede tambalearse y sufrir un desgaste que pudiera pasarle una factura insuperable dentro de cuatro años. Él lo sabe y así se lo ha transmitido a la propia Elena Biurrun, ya erigida en líder de una oposición que, aunque se espera sea leal, viene con hambre de lucha atrasada. El alcalde, como nos cuenta en su entrevista, ya está trabajando para sacar adelante el proyecto del AHN como objetivo prioritario. En este tema Biurrun es tajante: “Nos oponemos rotundamente y nos seguiremos oponiendo al desarrollo de los Montes de La Solana, El Enebral y La Caballeriza, perteneciente a la Red Natura 2000”. Así, rechaza hablar del “Área Homogénea Norte” como denominación de un proyecto urbanístico para estas zonas naturales. El PSOE de Bidart no es menos claro: “No vamos a dejar que se haga esta tropelía sobre un entorno natural, que debe tener alta protección. Un 55 por ciento de los vecinos ha votado que no se construya allí”. E IU, actuará desde fuera de la ‘oficialidad’, lo que podría darles un aire combativo que les haga recordar sus ímpetus de otros tiempos de clandestinidad, porque según sus dirigentes, será la calle su lugar de trabajo y movilización. “Vamos a seguir haciendo frente a ese desarrollo – dice Gonzalvo. Si se hace, Torre será más incómodo porque los servicios siempre vendrán después de las viviendas. Vamos a seguir trabajando por un proyecto de izquierdas y saldremos a la calle para decir que no a esta barbaridad”. Así, este asunto que la legislatura anterior fue el caballo de batalla electoral, se puede convertir desde ya en la guerra político- vecinal del pueblo, sin descartar que la oposición eche a la calle a los vecinos contra Galbeño. Sin duda, un asunto que el PP deberá tratar con guante de seda para sacar adelante sin sobresaltos, a pesar de que nadie duda de la claridad con la que el equipo de Gobierno ha exhibido su proyecto para esta zona, tanto en la legislatura anterior como en la campaña electoral. Para los grupos de oposición las prioridades pasan por otros asuntos como “la descongestión de los servicios públicos, con instalaciones ‘parche’ de urgencia y, después, otras soluciones a largo plazo. Cubrir las pistas del polideportivo; una nueva escuela infantil; la búsqueda de espacio para la Escuela de Idiomas, contra el aparcamiento de la calle Real,...”, apunta el socialista Bidart. Más que proyectos concretos, sobre los que ahora el grupo trabaja, Vecinos defiende que lo prioritario son las formas: “Lo primero que hay que cambiar es que el vecino participe en la construcción de su pueblo”, lo que también defiende Miguel Mur de manera inequívoca. Tampoco nadie cuestiona la necesidad de las plazas de aparcamiento, pero sin la prioridad que le da el alcalde y con un modelo distinto al de enterrar los coches con grandes obras: “Hay un seguidismo de Las Rozas y Majadahonda, pero ése no debe ser nuestro modelo”, dice Mur. Y si de prioridades se trata, todos apuntan a la financiación de las arcas municipales. AcTÚa asume que el Ayuntamiento no es un mal pagador, “pero hay que tomar decisiones complejas porque se ha deteriorado mucho”. Sin embargo, el alcalde asume una bajada de impuestos compatible con un mayor ingreso por una gestión eficaz. Aunque desconoce las cuentas, Biurrun confiesa no ser tan optimista y dice dudar de dónde se salvará la financiación porque “nada es gratis”, pero promete pedir la bajada de los sueldos y gastos de los concejales, como pregonaron en su campaña. Mur habla de impuestos concretos: “No puede dejar de cobrarse la retirada de basuras y hay que explicarlo. El pueblo tiene que decidir si quiere cheque escolar, que no va a ningún sitio, o rotondas muy bonitas. No tenemos ingresos como pueblo; la mayoría de la gente vive de lo que gana fuera. Somos un pobre pueblo de ricos”.
Esta campaña electoral ha sido la más sucia que se recuerda y todos han sido ‘tocados’. Pintadas en la sede del PSOE; insultos sobre el coche de la candidata de Vecinos y, por supuesto, la megacampaña tan anónima como cobarde, que ha sufrido Carlos Galbeño en su honor de edil y de ser humano. Todo deberá superarse y trabajar por el bien de los torresanos. Los 17 concejales del renovado Ayuntamiento de Torrelodones ya han celebrado su primer pleno y restan por delante cuatro años cruciales; un período en que se va a definir de qué manera este pueblo tocará su techo poblacional y cómo será su habitabilidad. Un tiempo que promete ser apasionante y que, sobre todo, deberá ser fructífero para los ciudadanos de Torre.