La Comunidad de Madrid ha ratificado el deslinde entre los municipios de Torrelodones y Galapagar, según la Orden publicada en el BOCM el 2 de marzo. Este acuerdo pone fin a la indefinición histórica en la línea límite entre ambos municipios, afectando específicamente a los mojones M12 y M13. La decisión fue respaldada por el Pleno del Ayuntamiento de Torrelodones, que desestimó alegaciones de propietarios que solicitaban cambios en la delimitación. La medida busca clarificar las fronteras municipales y se llevó a cabo tras una reunión con representantes de ambos municipios y técnicos del Centro Regional de Información Geográfica.
El Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM) ha recogido, en su edición del 2 de marzo, la orden emitida por la Consejería de Presidencia, Justicia y Administración Local que ratifica el deslinde entre los términos municipales de Torrelodones y Galapagar, poniendo fin a un periodo de indefinición que había afectado a la delimitación en ciertas áreas.
Históricamente, la línea divisoria entre ambos municipios había presentado ambigüedades en tramos específicos, particularmente en relación con los mojones M12 y M13. Para abordar esta situación, se constituyó una comisión integrada por las alcaldesas de Torrelodones y Galapagar, concejales, ciudadanos mayores y representantes del gobierno regional.
A mediados de noviembre, se llevó a cabo una reunión clave donde participó un técnico del Centro Regional de Información Geográfica. Durante este encuentro, se asignaron las coordenadas definitivas al tramo fronterizo que abarca los mojones mencionados anteriormente. Hasta entonces, estas coordenadas figuraban como provisionales en un acta datada el 3 de noviembre de 1955.
En enero pasado, el Pleno del Ayuntamiento de Torrelodones aprobó por unanimidad el nuevo deslinde. Esta decisión desestimó las alegaciones presentadas por tres propietarios de Galapagar que sostenían que sus parcelas debían ser parte del término municipal torrelodonense.
Con esta ratificación oficial, se espera que la claridad en la delimitación territorial beneficie tanto a los residentes como a las administraciones locales. La nueva línea divisoria ha sido marcada claramente en mapas oficiales, lo que facilitará futuras gestiones administrativas y urbanísticas entre ambos municipios.
La resolución no solo resuelve un conflicto histórico sino que también establece un precedente para la gestión territorial en la región.