El Canal de Isabel II ha informado de que ha quedado resuelta la incidencia registrada en los últimos días, que había provocado alteraciones en el olor y el sabor del agua en algunos municipios de su red de suministro. Tras las actuaciones realizadas y la purga del agua en la red de distribución, el servicio se encuentra normalizado.
El agua fue potable en todo momento
La empresa pública achacó el incidente, ampliamente reportado por los ciudadanos madrileños desde el pasado domingo, que se quejaban de que el agua del grifo tenía un fuerte "olor a lejía" además de "mal sabor", a "una maniobra" realizada el domingo por la mañana en los filtros de carbón activo de la ESTAP de Santillana.
El organismo ha subrayado que, en todo momento, el agua mantuvo las condiciones exigidas de potabilidad y fue apta para el consumo humano. Las variaciones percibidas en el olor y el sabor no implicaron en ningún caso un riesgo para la salud.
Por qué se produjo la alteración
Fuentes del Canal han explicado que las maniobras de mantenimiento, limpieza y mejora que se llevan a cabo de forma periódica en las instalaciones de tratamiento y distribución son necesarias para garantizar la calidad del servicio. De manera excepcional, estas actuaciones pueden provocar variaciones temporales en el olor o sabor del agua sin que ello afecte a su potabilidad.