Esta organización expresa su total rechazo a la nueva ley que se propone desde el Ministerio de Justicia porque deja gravemente desprotegidas a las mujeres y supone un retroceso de años que vuelve a asignar una “nueva minoría de edad” para las mujeres.
En vez de reforzar una educación sexual para decidir, una promoción de los anticonceptivos para no abortar y un aborto libre y gratuito para no morir, esta nueva ley que no se dicta desde el Ministerio de Sanidad sino desde el de Justicia, vuelve a negar el derecho de las mujeres a decidir, y señalan que “serán dos médicos los que tendrán que certificar el supuesto de `grave peligro para su vida o salud psíquica de la embarazada´ sumiéndola en un sufrimiento extra para una situación ya de por si difícil”. Sobre el supuesto de malformación fetal, no será en sí mismo motivo legal para abortar, por lo que dicen que la mejora para la vida y la dignidad de los seres humanos es eliminado únicamente por la presión de un sector de la población, teniendo en contra hasta las propias organizaciones médicas. En cuanto a las menores de edad afirman que “no podrán decidir sobre algo que le condicionará la vida y le creará una responsabilidad que puede ir en su contra”.
Para Mujeres Progresistas esta ley supondrá “una vuelta a los abortos clandestinos, y a los viajes (cuando tengan posibilidades) a los países colindantes para someterse a los mismos” y dicen que “solo nos queda esperar a que sea modificada esta ley antes de su aprobación ya que el Partido Popular con mayoría es el único grupo político que está a favor”.