Miércoles 23 de abril de 2014
Comenzaba el 27 de septiembre como un pleno de puro trámite y aparentemente sin controversia, hasta que comenzaron a presentarse las mociones de la oposición. La primera de ellas, del grupo socialista, se presentaba con motivo del anuncio del Gobierno de España de reformar la Ley 2/2010 de salud sexual y reproductiva e interrupción voluntaria del embarazo.
En palabras del portavoz del PSOE, “el PP opta por aplicar su política ideológica más conservadora”. Por su parte, y en respuesta a Carrasco, la concejal de Asuntos Sociales Susana Segovia, explicó que “se modificará la norma para que los menores de edad no puedan abortar sin pedir permiso a los padres”. José Ramón Mendoza, portavoz de IU, apoyó la moción puesto que aboga por el “derecho a la no maternidad; y aunque se necesite permiso para un tatuaje creo que con 16 años una mujer tiene derecho a elegir sobre su salud”. Finalmente la moción fue rechazada por los votos del PP y concejal no adscrito frente a los 5 positivos del PSOE, IU y Foro popular.
La segunda moción del PSOE se presentaba contra la supresión de partidos judiciales. En palabras de Fernando Ontiveros, “la justicia es un servicio esencial y creo que no se debería eliminar cueste lo que cueste. Pideo que la CAM defienda a sus municipios y que sus oficinas judiciales están haciendo su labor y hay que tenerla en cuenta porque las que queden se verán masificadas”. Por su parte, Mendoza, a favor de la moción, alegaba que “eliminar las oficinas judiciales es alejarse del ciudadano. Son personas y no números; el servicio público no se puede mirar por estadística y esto es consecuencia de los recortes que afectan a las clases más populares. Es un ataque a la competencia municipal”. En respuesta, Segovia, del PP, cuenta que la racionalización del mapa de los partidos judiciales es “un ejercicio de responsabilidad y coherencia”, así que con los votos de su partido, la moción fue rechazada.
Por otro lado, y profundizando en el momento más complicado del pleno, llegan las mociones de Izquierda Unida. La primera de ellas se presentó para pedir que los sábados estuviera presente un concejal para contestar a las dudas y quejas de los vecinos que durante los días laborales no pudieran manifestar. Claro estaba que el PP votaría en contra puesto que ya se debatió en un pleno anterior, y que no se aprobaría tampoco en este pleno. El punto álgido de la jornada se concentró en la segunda moción de IU, en la que solicitaba una concentración de repulsa a las muertes por violencia de género a las 14 horas laborales del día siguiente en que una de éstas sucediera. El caso es que en un principio el título de la moción no describía el mensaje del mismo, pues en lugar de la palabra “repulsa” aparecía “apoyo”, motivo por el cual Susana manifestó no poder apoyar esa moción además de porque “tengo dudas y no me queda claro cuál es la intención de la moción ni el tipo de concentración”. Es el momento en el que Mendoza abandona el salón de plenos “por daño a su sensibilidad” y retoma la palabra su compañero de partido que lee la moción a la concejal de servicios sociales dejando fuera de todas dudas que lo que piden es una concentración de repulsa por las muertes de violencia de género. Finalmente se retira la moción, lo que suscita la indignación de la oposición. Tras el debate, la Unión de Mujeres Teresa Mañé expresó en un comunicado su “profundo rechazo a la postura del PP, e invita a todos los vecinos y vecinas, y trabajadores y trabajadoras del Ayuntamiento a concentrarse durante cinco minutos ante la puerta del Ayuntamiento, a las 19 horas del día siguiente a producirse un asesinato de violencia de género en la Comunidad de Madrid para expresar su más absoluta condena a estos actos criminales.
Un pleno vacío de contenido, con muchas preguntas sin respuesta y sin propuestas por parte del PP, es la valoración de la oposición de este pleno.
Noticias relacionadas