La Comunidad de Madrid tramitó el pasado año un total de 115 denuncias a empresas y particulares por vertidos ilegales en el medio natural, alrededor de un diez por cientos de todos los expedientes abiertos por infracciones contra el medio ambiente en la región, que ascendieron a 1.137. Es el Cuerpo de Agentes Forestales, dentro de sus atribuciones como policía ambiental, el que se encuentra de investigarlos.
La mayor parte de los vertidos, el 50 por ciento, estuvieron relacionados con el abandono de restos de construcción y demolición, localizados principalmente en caminos vecinales, vías pecuarias y carreteras en desuso. Un 20 por ciento se debieron por el abandono de residuos peligrosos como fibrocemento, disolventes, pinturas, ácidos, detergentes o restos animales; otro porcentaje similar estuvo vinculado a la quema de materiales depositados; y el 10 por ciento restante englobó a otros residuos, como madera o plásticos.
Desde los Agentes Forestales recuerdan que abandonar residuos en el medio natural “ocasiona un grave impacto en el entorno, generando además un efecto llamada y favoreciendo su acumulación progresiva, incluso en áreas de especial protección”.
Y no solo eso, también pueden provocar la contaminación del suelo y de las aguas, constituir focos de infección para personas y fauna, degradar el paisaje, obstaculizar vías rurales y, en épocas de altas temperaturas, aumentar el riesgo de incendios forestales.
Las denuncias se remiten, mayoritariamente, a la Subdirección General de Inspección y Disciplina Ambiental, perteneciente a la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, o, cuando los hechos se producen en suelo urbano, a los ayuntamientos competentes.
Estas acciones pueden conllevar sanciones administrativas que oscilan entre los 2.000 euros, en los casos leves, y los 100.001 euros cuando son consideradas muy graves, sin perjuicio de que, si se produce un daño significativo al medio natural, puedan derivar en un delito medioambiental.
El pasado año, la Comunidad de Madrid tramitó un total de 115 denuncias por vertidos ilegales en el medio natural.
Los residuos más comunes incluyen restos de construcción, residuos peligrosos como fibrocemento y disolventes, así como materiales quemados y otros residuos como madera y plásticos.
Los vertidos ilegales generan un grave impacto en el entorno, contaminan suelos y aguas, crean focos de infección y aumentan el riesgo de incendios forestales.
Las sanciones pueden oscilar entre 2.000 euros para infracciones leves y hasta 100.001 euros para infracciones muy graves, además de posibles cargos por delitos medioambientales si hay daños significativos al medio natural.
Las denuncias suelen ser enviadas a la Subdirección General de Inspección y Disciplina Ambiental o a los ayuntamientos competentes si los hechos ocurren en suelo urbano.