La concejala de Familia, Servicios Sociales, Mujer y CAID de Collado Villalba, Noelia Rosario Díaz Vaca, presentaba este domingo su dimisión después de que se hiciera viral un video en el que se veía como irrumpía en el escenario de la Casa de Cultura, durante la representación del monólogo ‘Ser Mujer’, para parar la actuación, alegando que había molestado a parte del público y tener “todo el derecho” a censurar la actuación. Se da la circunstancia de que la obra la había programado su propia Concejalía.
Desde el Ayuntamiento de Collado Villalba han asegurado que paró la representación, a cargo de la actriz Susana Pastor, “por decisión”, y anuncian una vez analizada la situación, “la edil ha decidido presentar su renuncia al cargo con el objetivo de asumir la responsabilidad derivada de lo sucedido”, cosa que hizo en la noche del mismo sábado, donde en sus redes sociales lamentaba profundamente su decisión de interrumpir la obra de teatro.
En ese mensaje en redes sociales la edil pedía disculpas por la forma en que se había comportado, pero no por el fondo de su actuación.
“Lamento lo ocurrido durante la representación teatral y pido disculpas por la forma en la que se desarrollaron los hechos. Mi reacción no fue la adecuada y soy consciente de que, como representante público, debo actuar siempre desde la serenidad y el respeto”, señalaba la edil en su mensaje, en el que aseguraba que “creo firmemente en la libertad de expresión, un principio esencial en democracia”, pero también cargaba contra el contenido de la obra.
“Considero que esa libertad debe convivir con el respeto a la dignidad de las personas, especialmente cuando hablamos de la mujer y de su libertad. Mi intención en ningún momento fue limitar derechos, sino defender unos valores que considero fundamentales. Aun así, reconozco que la manera de hacerlo no fue la correcta, y por ello reitero mis disculpas”, se puede leer en su cuenta de X.
Por su parte, desde el Ayuntamiento han querido “trasladar el respeto absoluto a la programación cultural y al trabajo de los profesionales de las artes escénicas”, al tiempo que lamentan profundamente los perjuicios ocasionados a los actores, al equipo técnico y al director de la compañía teatral Xana Teatre, que participaban en la representación.
También han asegurado que se harán las gestiones oportunas “para que la obra sea reprogramada en próximas fechas, con el fin de que el público de Collado Villalba pueda disfrutar de esta propuesta cultural en las condiciones adecuadas”, al tiempo que reiteran sus disculpas a la compañía, a los asistentes y a todos los vecinos por las molestias ocasionadas, reafirmando su compromiso “con el respeto a la cultura, la libertad creativa y el correcto desarrollo de las actividades culturales del municipio”.
También el PP de Madrid se ha pronunciado durante el fin de semana sobre este asunto ante el revuelo generado en toda España por el video. Aseguran que no comparten la actuación de Noelia Díaz, señalan que “le honra haber reconocido su error y asumido responsabilidades” y recuerdan que “defender la libertad es defenderla en todas las circunstancias y en todos los contextos”.
“Interrumpir una obra de teatro dista mucho del compromiso en la defensa de la libertad que todos los cargos del Partido Popular deben respetar y defender”, añaden.
Nada más conocerse el sábado lo sucedido en la Casa de Cultura, fueron muchas las voces que exigieron la dimisión de la edil, entre ellas los grupos de la oposición en el Ayuntamiento de Collado Villalba.
Conocida ayer la dimisión, el portavoz del PSOE, Andrés Villa, aseguraba que la dimisión “era el único camino posible”, pero también afirmaba estar “hasta las narices de que solamente se hable de Collado Villalba por cosas malas, y lo que ha ocurrido ha sido intolerable”.
Mostraba su satisfacción por el hecho de que se vaya a reprogramar la obra, “pero el comunicado lanzado por el Ayuntamiento blanquea a la concejala dimitida y quiere correr un tupido velo, pero es realmente grave y no hay ni una sola mención de apoyo a las mujeres ni a la libertad de expresión”, indica.
Por su parte, el portavoz de Más Madrid, Gonzalo Díaz, señalaba que la dimisión “es una consecuencia directa de un acto de censura que nunca debió producirse en un espacio cultural público”.
“Fue un hecho grave que vulneró la libertad de expresión y dañó la credibilidad en las instituciones municipales; la cultura y el feminismo no pueden estar sometidos a vetos ni a decisiones autoritarias desde un cargo público”, ha indicado.
Desde Podemos han asegurado que “su comportamiento no ha sido una excepción en la relación que este Gobierno mantiene con todo lo que tenga que ver con el feminismo o con la reivindicación de los derechos y libertades de las mujeres”.
Además, han recordado que el día anterior a la representación, el 6 de marzo, se produjo un encontronazo durante el acto institucional del 8M organizado por el Consejo Local de la Mujer. Tras la lectura del manifiesto consensuado en este órgano, como se hace todos los años, “la alcaldesa, Mariola Vargas, ejerciendo un poder que nadie le otorgó, procedió a leer otro texto de carácter partidista (el manifiesto de la Federación de Municipios de Madrid) que ya había sido rechazado por la mayoría del Consejo”, denuncian.