La Comunidad de Madrid ha concluido la restauración del área de cocinas del Palacio del Infante Don Luis en Boadilla del Monte. Este proyecto, con una inversión cercana a 400.000 euros, incluye la consolidación de muros de una galería abovedada y la recuperación de acabados interiores y carpinterías históricas del siglo XVIII. La restauración forma parte de un esfuerzo más amplio para preservar este Bien de Interés Cultural (BIC) y mejorar el patrimonio turístico de la región. Además, se han realizado estudios arqueológicos que han revelado galerías subterráneas relacionadas con el abastecimiento del Palacio. Esta intervención se suma a otras obras realizadas desde 2013 para recuperar el conjunto histórico y sus jardines.
La Comunidad de Madrid ha concluido con éxito la restauración del área de cocinas del Palacio del Infante Don Luis, ubicado en el ala este de este emblemático edificio en Boadilla del Monte. Esta intervención ha permitido llevar a cabo diversas acciones, como la consolidación de los muros de una galería abovedada, la recuperación de los acabados interiores y la reforma de las carpinterías históricas datadas en el siglo XVIII.
El consejero de Cultura, Mariano de Paco Serrano, durante su visita l Palacio, que es Bien de Interés Cultural (BIC) desde 1975, ha destacado la importancia de preservar el patrimonio cultural. “Es fundamental como legado cultural y actividad turística más allá de las visitas a la capital. Con esta inversión cercana a los 400.000 euros se avanza en el proceso de recuperación integral del Palacio iniciado en años anteriores”, afirmó.
Las áreas restauradas incluyen un espacio abovedado de doble altura donde se han recuperado los acabados interiores y se ha instalado un nuevo pavimento que antes no existía. Además, se han rehabilitado las carpinterías de madera siguiendo el modelo original del siglo XVIII y se han reabierto hacia el jardín dos puertas que anteriormente habían sido convertidas en ventanas. También se han acondicionado las estancias anexas a la antigua cocina, conectadas con la escalera del inmueble.
Durante las obras, se realizaron estudios arqueológicos que confirmaron la existencia de galerías subterráneas destinadas al abastecimiento y saneamiento del Palacio. Estas excavaciones aportan un valor añadido a la historia del lugar.
En 2021, ya se habían completado trabajos en el lienzo exterior de la tapia del antiguo convento, que incluyeron la restauración de un panel cerámico con el escudo de la antigua Diputación de Madrid y el nombre de Boadilla del Monte. En 2022, se rehabilitó también la cocina histórica del Palacio, destacando su gran espacio abovedado y una chimenea central; se recuperaron los paramentos verticales, los acabados del techo y el pavimento original de piedra, devolviendo así a esta estancia su configuración primitiva para disfrute público.
Estas iniciativas forman parte de un esfuerzo continuo desde 2013 para recuperar progresivamente todo el conjunto arquitectónico y sus jardines, incluyendo las huertas históricas, el estanque y la noria. También se han llevado a cabo restauraciones en la capilla y rehabilitaciones en otras estructuras como el Gallinero y la Casa de Aves.
El actual Palacio del Infante Don Luis es fruto de una transformación que comenzó con una edificación anterior conocida como 'de las Dos Torres', construida por los señores locales desde el siglo XVII. En 1761 fue adquirido por el Infante Don Luis de Borbón, quien encargó su remodelación al arquitecto Ventura Rodríguez. Este proyecto dio lugar a un complejo señorial donde el Infante estableció su Corte ilustrada entre 1765 y 1776.
El conjunto no solo incluye los jardines sino también un convento carmelita del siglo XVII. Mientras que el exterior presenta una sobriedad notable, los espacios interiores destacan por su riqueza decorativa, especialmente en la capilla, reflejando influencias claras de la arquitectura barroca romana típica del periodo.
El objetivo es preservar el patrimonio cultural y avanzar en el proceso de recuperación integral del Palacio, que es Bien de Interés Cultural (BIC) desde 1975.
Se han consolidado los muros de una galería abovedada, recuperado acabados interiores, reformado carpinterías históricas del siglo XVIII y acondicionado estancias anexas a la antigua cocina.
Se han llevado a cabo estudios arqueológicos que han permitido constatar la existencia de galerías subterráneas destinadas al abastecimiento y saneamiento del Palacio.
La inversión en la restauración ha sido cercana a los 400.000 euros.
Antes de esta restauración, se completaron actuaciones en el lienzo exterior del convento, así como la rehabilitación de la cocina histórica y otras intervenciones para recuperar el conjunto y sus jardines desde 2013.